Las necesidades del consumidor sostenible

El 81% de la población global se preocupa por la sostenibilidad de los productos que compra
November 2018

Ni joven ni mayor, ni hombre ni mujer, ni europea ni asiático: según las estadísticas más recientes, ya somos todo tipo de personas las que conformamos el 81% global que se preocupa por la sostenibilidad de los productos que compra (según Nielsen).  

Las causas del crecimiento acelerado del fenómeno ético son varias: 12,6 millones de personas mueren al año por riesgos a la salud vinculados a la contaminación del medio ambiente. Nueve de cada diez de nosotros respira aire contaminado (según la OMS), y esta contaminación resulta en costes para la economía mundial de $5,7 billones (según el Banco Mundial). Era inevitable que este desgaste ambiental y económico se volviera cada vez más latente.

El motivo de compra ético se ha vuelto irreversible, ya que radica desde un consumidor que se siente más responsable por sus decisiones de compra y más exigente en cuanto a los productos y servicios que elige. Para estos consumidores, se trata de compartir sus principios con las marcas que consumen, contando con éstas para ofrecerles productos a partir de materiales e ingredientes que entiendan, y posicionamientos afines a sus valores. Para las empresas, surge la oportunidad de un más a más: 73% de consumidores harían cambios en sus hábitos de consumo para disminuir su impacto medioambiental, y 49% estarían dispuestos a pagar por encima del promedio por hacerlo (según Nielsen).

Por suerte, muchas empresas grandes están atentas. Este año hemos presenciado multitud de promesas y compromisos por parte de las empresas que buscan posicionarse a favor de la sociedad y el medio ambiente. Starbucks ha prometido eliminar las pajitas de sus más de 25.000 tiendas para el 2020, y McDonald’s contará con packaging de origen renovable o reciclado para el 2025, mientras que otros están replanteando sus cadenas de producción, editando sus portafolios de producto, o actualizando su modelo de negocio.

Estamos entrando en una nueva era de ‘pro-actividad’ por parte de las empresas, que dejará relegadas a las marcas que no se pongan las pilas (de carga solar, de preferencia), en cualquier sector. Disruptores en este ámbito cobran relevancia (Chobani en alimentación, Everlane en moda, o Glossier en cosmética), mientras que las grandes comienzan a aplicar algunas de las metodologías y filosofías que avanzan prácticas más sostenibles: como la economía circular, el diseño ‘cradle to cradle’, life cycle analysis, etc.

Desde Lantern nos ilusiona ver esta evolución hacia un mercado más amigable para las personas y el planeta, y asumimos con diligencia nuestro rol de diseñar soluciones cada vez más sostenibles junto con las empresas con las que trabajamos. Ofrecemos servicios de definición de una estrategia corporativa de sostenibilidad, así como diseño de productos y servicios que integran los principios de circularidad. Hablemos, mejor pronto que tarde.

María Urquiza
Consultant