El tsunami sigue ahí:

Impresiones de Next Bank Europe
October 2014

Una ola gigante está a punto de llegar a la costa y va a barrer gran parte de lo que encuentre. Mientras, los habitantes siguen disfrutando del sol y del buen tiempo, sabiendo lo que se les avecina, pero sin saber muy bien qué hacer o cómo afrontarlo.

Esta es la imagen que prácticamente todo el mundo comparte en el sector financiero. En la última edición de Next Bank Europe, las tendencias que ya describimos en nuestro último paper sobre el sector se confirman, y la falta de encaje de éstas en las estructuras actuales de las entidades financieras también. Los bancos tienen claro que tarde o temprano la disrupción va a llegar al sector y vendrá de un actor externo a ellos y también saben que sus estructuras y culturas actuales son un lastre para poder hacerle frente.

En una de las mesas redondas de la primera jornada de este evento, se trató el tema del tipo de liderazgo que era necesario para afrontar el futuro, y prácticamente todos los ponentes estuvieron de acuerdo que no es el que ahora mismo dirige las entidades financieras.

Cada entidad está abordando esta cuestión de una manera diferente. Unas lo hacen invirtiendo capital en las startups más prometedoras, otras creando aceleradoras, o rodeándose de un cierto ecosistema. La realidad es que las nuevas tecnologías y la fulgurante y disruptiva cultura emprendedora están generando un interesante caldo de cultivo que muy pronto dará sus frutos.

Entre las tendencias más claras que se van estableciendo, cabe destacar la aparición de numerosos actores en el mundo de la gestión de patrimonios. Las transferencias y el cambio de moneda es otro de los ámbitos donde el número de startups sigue creciendo. Y mientras, aparecen otras compañías con soluciones llamativas como la que propone ClauseMatch, una de las propuestas ganadoras del concurso, que se centra en la gestión y desarrollo de documentos legales de compra-venta.

En Barcelona se dieron cita fintechs de varios países de Europa, gran parte de los principales bancos del continente y algunos, aunque pocos, representantes del sector nacional. El evento sigue siendo un buen pulso para saber qué se está fraguando en el sector financiero, aunque el discurso de un año para otro se parezca demasiado.

La realidad es que los bancos, a día de hoy, todavía están centrados en su negocio tradicional, que todavía les es rentable, y miran de soslayo, aunque todavía con cierto desdén, lo que grupos de jóvenes están desarrollando en pos de cambiar radicalmente la manera en la que en muy poco tiempo gestionaremos y utilizaremos nuestro dinero. El tiempo lo dirá.