La importancia de la gestión de ideas para el éxito empresarial (5 de 5)

Qué pasa una vez que tenemos ideas: su evaluación.
November 2016

En los artículos anteriores hemos visto varios aspectos a tener en cuenta en la gestión de ideas como la cultura de innovación, el proceso de inspiración o diferentes metodologías de ideación, por lo que en este último volumen nos queríamos centrar en qué pasa una vez que tenemos ideas: su evaluación.

6. La evaluación de las ideas

La evaluación de las ideas es una parte crítica dentro de la gestión de ideas, sin embargo, históricamente no se le ha prestado la atención que merece. En muchos procesos de Design Thinking, como el de la DSchool, la Evaluación es un paso decisivo tan importante como los anteriores. Desafortunadamente, a día de hoy es todavía muy común tratar con organizaciones en las que falta un sistema estructurado de evaluación de ideas.

Hay dos aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de llevar a cabo esta tarea: ¿quién debería evaluar las ideas? Y ¿qué criterios se deben considerar para determinar si una idea es buena o no?

Comenzando por el quién, ha habido diversas discusiones sobre el uso de personas especializadas en el tema o, por el contrario, si es más beneficiosa una evaluación por personas no relacionadas con el tema a tratar. Algunos investigadores se decantan por el uso de personas ajenas al proyecto para que puedan ser lo más imparciales posible, basándose en la creencia de que cuanto menos se sabe de un tema, más objetivo se es. Por otro lado, ciertas organizaciones prefieren crear un comité de expertos, con un nivel de experiencia y conocimiento alto, para estar seguros que la evaluación se hace bajo un marco informado.

Este acercamiento a la valoración de las ideas confía en la combinación de perspectivas con amplia experiencia para no solo evaluar sino priorizar las ideas de mayor interés para el negocio de la empresa.

Pasando al cómo podemos evaluar las diferentes ideas, hay decenas de parámetros que podríamos tomar en cuenta a la hora de evaluar las ideas según las características intrínsecas de nuestra organización, sin embargo hay unas cuantas comunes que resultan relevantes independientemente de la empresa, por ejemplo su novedad, que se refiere a lo raro, original e inusual de la idea; a su viabilidad, es decir, cuán difícil sería llevar esa idea al mundo real; su habilidad para solucionar un problema para el consumidor o su alineamiento con la estrategia de negocio de la marca. Recordemos que estamos todavía en los primeros estadios de innovación del proyecto, por lo que estos parámetros no están cuantificados sino que buscamos si o no respuestas. Dicho esto, no debemos olvidar que a veces es necesario seguir nuestro instinto, lo que se conoce como el “gut feel”, porque hay ideas que instintivamente sabes que son de calidad, sin embargo es un arma de doble filo porque si abusamos demasiado en el gut feel podemos caer en la opinática y derrumbar toda la perspectiva objetiva a la hora de gestionar las ideas.

Es importante tener claro los criterios por los que vamos a juzgar las ideas antes de su generación, a veces es útil para los participantes conocerlos, no para limitar su creatividad, pero sí para tener claro el tablero en el que se está jugando y así evitar discusiones no centradas en el tema a tratar.

Otro aspecto a tener en cuenta es que si le dedicamos 1, 3 o 5 horas a la generación de ideas, no deberíamos dedicarle a la evaluación 5 minutos, como a menudo suele pasar. Este es un paso clave que conlleva reflexión, discusión, consenso y se le debe dedicar el tiempo adecuado. En Lantern consideramos que la evaluación de las ideas no debe llevarse a cabo nada más terminar la ideación, sino que ofrecer por lo menos un día de reflexión tiene múltiples beneficios para ver las ideas desde una perspectiva más clara. Todos los que hemos participado en sesiones de ideación podemos reconocer ese sentimiento de cansancio mental que nos aborda al final de la actividad. ¿Crees que es un buen momento para tomar decisiones sobre qué ideas tienen más calidad y pasan a la siguiente fase? ¿No verdad? La mayor parte de los participantes solo quiere salir corriendo y no pensar en nada durante un rato. Sin embargo, con la luz del nuevo día y la mente más clara, esos mismos participantes pueden opinar, evaluar, argumentar sus puntos de vista de una manera mucho más articulada. Os invitamos a hacer la prueba.

Uno de los problemas principales en la gestión de las ideas es que muchas organizaciones no se involucran suficiente hasta que están seguros de que la idea y todo el esfuerzo puesto en ella merecerán la pena, lo cual dificulta el trabajo del equipo encargado de llevar a cabo la innovación. La razón por la que esto sucede es una falta de conocimiento de cómo lidiar con la incertidumbre que supone la innovación, sobre todo en sus primeros estadios. Es precisamente el momento más importante a dedicar para que esas ideas puedan florecer y dar paso a innovaciones de éxito.

En definitiva, en esta serie de artículos hemos podido ver que la gestión de ideas va más allá de una sesión de Brainstorming sino que se trata de una parte decisiva en la cultura de innovación de una empresa, y que gestionada de manera estructurada puede tener un gran impacto en el éxito empresarial de la compañía. Esperamos que a partir de ahora le des la importancia que merecen las ideas, son tu recurso más importante.

Marta Pérez
Consultant