El siguiente Airbnb

Parte 2
April 2015

Parte 2: Servicios B2C 

Mi mejor amiga vive en Londres desde hace mucho tiempo. ¿Te has montado alguna vez en uno de esos taxis negros? Ella no, dice que se le sale del presupuesto. Sin embargo, un día probó Liftshare y le encantó. Es una empresa inglesa que ofrece a sus usuarios la oportunidad de buscar conductores que viajen en la misma dirección, por ejemplo de Oxford Street a la estación Victoria, y compartir trayecto a un precio más bajo. La plataforma ahorra costes para ambos, viajeros y conductores, a la vez que ofrece a los usuarios la oportunidad de socializarse un poco más. Además, según el fundador, Lyftshare provee beneficios para la sociedad, porque es una solución sostenible, que afecta directamente en la reducción de la huella de carbono. Esto, no es ninguna novedad.   Los primeros que prueban servicios como Airbnb, Blabla Car o Lyftshare son los jóvenes, mucho más sensibles al precio y más dispuestos a experimentar nuevas experiencias. Sin embargo, según Avancar (empresa de alquiler de coches), el segmento de población que más alquila o comparte servicios de este tipo, es el de urbanitas entre 35 y 44 años. Por lo que parece, esto no es una moda que desaparecerá cuando los millennials tengan trabajo fijo o ingresos altos, sino una tendencia creciente con muchas oportunidades y amenazas para las grandes marcas. Las empresas de servicios de mensajería también están siendo desafiadas por la popularidad emergente de la economía colaborativa. La plataforma rusa Passenger Me, facilita el envío de productos de EEUU a Rusia a través de los propios viajeros. Funciona de la siguiente manera: eliges el producto que quieres enviar entre más de los 50 millones disponibles, el pedido se entrega a un viajero que vuele a EEUU, él lo trae en su maleta y al llegar al aeropuerto lo entrega al personal de Passenger Me. 5 días después de hacer el pedido, el paquete llega a tu puerta en perfecto estado.  Para ser “portador” sólo tienes que inscribirte en la web y en función de lo que vayas a transportar, la empresa pagará una cantidad u otra (desde 70$ hasta 500$). Si por el contrario, quieres ser “comprador”, debes elegir el producto en la plataforma, pagar por él y esperar 5 días hasta tenerlo entre tus manos. Parece sencillo. Si tienes planeado visitar Rusia o EEUU, visita https://passenger.me/

passenger.me

La start-up portugesa Shipizy, requiere un nivel de confianza significativamente más alto que la anterior. La plataforma ayuda a las personas que quieren mandar un sobre o paquete, por ejemplo, de Lisboa a Madrid, encontrando gente que vaya a hacer el mismo trayecto en un transporte privado, a cambio de una recompensa económica. Este proceso es un poco más de andar por casa. “El que envía” hace una oferta indicando el paquete que quiere enviar y lo que paga por su transporte, y si a alguien le encaja, se pone en contacto con él para conocerse y hacer el intercambio. El competidor estadounidense de Shipizy, Roadie, ha conseguido una inversión de 10 millones de dólares de UPS.  En mi opinión, esto es una señal del potencial de la idea, que desafía la industria de los servicios de correos, que alcanza unos 90.000 millones de dólares en EEUU.

shipizy

Aunque las start-ups surgidas en torno a la economía colaborativa suponen una amenaza para muchos sectores, las empresas tradicionales están empezando a tomar medidas. Avis, GM y Daimler, entre otras, quieren morder un trozo del pastel también. Según The Economist, el futuro de las compañías grandes está en desarrollar un modelo híbrido. DHL, por ejemplo, seguirá realizando envíos, a la vez que invertirá en coches y conductores particulares que operarán a través de Shipizy. La experiencia ha demostrado que plataformas como Ebay obligan a sus competidores tradicionales a adaptarse, pero no pueden sustituirles totalmente. Desde el punto de vista de los proveedores de servicio profesionales, plataformas como Task Rabbit están teniendo un gran impacto en muchas industrias. Ésta funciona como un intermediario entre personas que, por un lado quieren usar su tiempo libre con tareas generalmente cotidianas y personas que prefieren externalizar dichas tareas. Por ejemplo, imagínate que a María le gusta planchar, pasear a los perros o limpiar, quiere ganar un dinero extra y tiene libre de 17h a 20h todos los días. Task Rabbit le da la oportunidad de conectarse con personas que estén dispuestas a pagar para que María les haga esas tareas. La inversión total en Task Rabbit ya va por 37 millones de dólares, lo que nos dice mucho al respecto.

taskrabbithome

Entre los especialistas de tendencias existe una opinión ampliamente extendida en torno a la manera en la que socializamos. Algunos dicen que las redes sociales como Facebook, Twitter, whatsapp, etc., han convertido el mundo en un lugar más aislado y solitario. Creen que la gente que usa este tipo de medios de comunicación con el fin de conectarse con otras personas, acaba convirtiéndose en coleccionistas de Likes y Comments. La economía colaborativa piensa algo distinto. Las generaciones jóvenes (y no tan jóvenes) siguen siendo sociales y buscan la relación con otras personas. Más allá del incentivo monetario, el mayor beneficio de las empresas emergentes de la economía colaborativa es que la gente interactúe. Yo, personalmente, prefiero Blabla car o Airbnb, porque puedo ponerme en contacto con personas que conocen la ciudad, que están abiertas a ayudarme y, quien sabe, quizá hasta hacer planes juntos. Esta serie de artículos sobre la economía colaborativa terminará con un post en el que profundizaremos sobre las formas en las que esta tendencia revolucionará el sector B2B.