El siguiente Airbnb

Parte 1
March 2015

Parte 1: Productos B2C 

Lantern está siempre pendiente de las ideas más revolucionarias, esas que Forbes y Times avecinan en muchos de sus artículos, y que "van a cambiar el mundo". En Lantern coincidimos muchas veces con ellos. La economía colaborativa es una de esas tendencias revolucionarias. Por ello, a lo largo de una serie de posts, Lantern compartirá casos de start-ups disruptivas que emergen en este ámbito, discutiremos quiénes serán los siguientes Airbnb, su potencial de negocio y el porqué de su éxito, todo ello desde la visión personal de una fan de la economía colaborativa. Cuando me mudé a Madrid hace dos años, alquilé un piso con varias amigas y me sorprendió que no tuviera aspiradora. Pensé en comprarme una, pero al final decidí no hacerlo. ¿Por qué invertir en una aspiradora, si puedo alquilar una, usarla durante 1 hora y devolverla? Según el INE, en Madrid hay 2.499.704 hogares. Si asumimos que cada dos hogares tienen una aspiradora, en Madrid hay 1.249.852 aspiradoras. Si cada una se usa una vez por semana, esto significa que cada día hay alrededor de 1.071.302 aspiradoras que no están en uso y pueden resolver el problema de mucha gente que no disponga de una en casa. Un reto de matemáticas como este ilustra una nueva manera de pensar, el posible resurgir de nuevos modelos de negocios, y encima de todo ello un nuevo tipo de economía- la famosa economía colaborativa, aquella que da la oportunidad de intercambiar artículos para una necesidad específica y temporal. Artículos caros que no se utilizan en toda su capacidad, como casas, barcos, aviones, coches, motos, caravanas, etc., son todos candidatos potenciales a formar parte de la economía colaborativa. 

Peerby es una start-up con sede en Amsterdam, que ha recaudado 2.1 millones de dólares y que permite a los vecinos alquilar prácticamente todo. Su servicio es muy simple: lo único que el usuario debe hacer es descargar la aplicación y pedir a sus vecinos lo que necesita. En el barrio de Chamberí, por ejemplo, durante los últimos 2 años, los vecinos han alquilado desde tiendas, una raqueta de bádminton, una pelota de baloncesto, una llave inglesa, y hasta mi ansiada aspiradora. De esta manera, los vecinos pasan de ser consumidores a ser también colaboradores, estableciendo relaciones basadas en un nivel de confianza muy alto. Hace unos años la gente no hubiera estado dispuesta a ofrecer su propia casa a una persona desconocida. Sin embargo, tras mi experiencia he aprendido que, cuando te conviertes en un colaborador por primera vez, si la experiencia es buena y entiendes los beneficios, lo más probable es que tu rol nunca vuelva a ser sólo el de un consumidor. Yo  empecé probando Airbnb y Blabla car. Ahora confío tanto en este sistema que, probar Spinlister o Social Car es la primera opción que yo consideraría a la hora de planificar un viaje. 

La start-up Spinlister, te da la oportunidad de alquilar bicicletas, tablas de surf y esquí o snowboards de tus vecinos. El ahorro es enorme. En la zona de la playa de Hungtinton en California, los usuarios de la plataforma pueden pedir prestado una tabla de surf pagando 3 dólares por día y 5 por semana a diferencia de los 12 dólares por hora y 30 por día que ofrece Zack´s, una empresa de alquiler. Qué buena oportunidad para ambos, tanto el usuario como el dueño, de generar un poco de dinero. Todo el mundo conoce el negocio de alquiler de coches. Lo que todavía no sabe mucha gente es que existe la posibilidad de alquilar tu propio coche cuando no está en uso a otra persona por un día, una semana o un mes.

Relay Rides es una plataforma estadounidense que permite a cualquier persona convertirse en un arrendador de coches. En Junio de 2014 la start- up había recaudado los 25 millones de dólares invertidos por Google Ventures, más los 10 millones de dólares invertidos por Trinity Ventures sólo dos meses después de su puesta en marcha. La inversión total en Relay Rides es de 54 millones de dólares lo que demuestra el atractivo de esta tendencia. Dentro de dos meses voy a Lisboa. Como usuario novato, ya he pagado por adelantado el alquiler de coche desde la plataforma de Social Car (el competidor español de Relay Rides) y el piso, que encontré en Airbnb. Puesto que no conocemos la ciudad, nos preguntamos dónde íbamos a aparcar el coche. 

Por esta razón, mi próximo paso será reservar un sitio para mi coche en Just Park,  una empresa inglesa que permite a los usuarios alquilar aparcamientos que no están en uso a gente como yo, desubicada, sin ganas de dar vueltas buscando una opción barata y segura de dejar el coche. La economía colaborativa ha transformado el sector de viajes significativamente. Hoy en día la gente tiene la oportunidad de planear sus escapadas compartiendo activos y servicios con personas desconocidas, basándose únicamente en las buenas opiniones aportadas por otros viajeros.  Además, la manera de como viajamos es sólo un ejemplo de las múltiples industrias que están cambiando debido a la penetración de diferentes start-ups emergentes en este campo. Según el Instituto Tecnológico de Massachusetts, el tamaño mundial previsto de la economía colaborativa alcanza unos cien mil millones de euros. En otras palabras, la economía colaborativa no es solo una moda que desaparecerá rápido, sino un game changer que generará disrupción en muchas industrias como el transporte, la hostelería, étc. También proporciona posibilidades para la evolución de nuevos tipos de negocio, tanto productores de bienes como proveedores de servicios. La segunda parte de este artículo está centrada en las posibilidades que la economía colaborativa ofrece al mundo de los servicios. En breve, más.